¿Por qué a veces no logramos olvidar lo que quisiéramos, y otras veces no conseguimos recordar lo que debiéramos? ¿Por qué hay personas olvidan los males que han hecho y otras que no logran desprenderse de los males que otros les hicieron? ¿Por qué recordamos tantas cosas inútiles o vulgares o dolorosas y no alcanzamos a recordar muchas cosas que sí nos resultarían útiles, saludables y provechosas? ¿Será que por estar "gastando" memoria en necedades y resentimientos no nos queda espacio para lo sabio, noble y bello? ¿Puede educarse la memoria para que sea un aliado en nuestra búsqueda de Dios y no un impedimento?
Mas yo no puedo dejar de recordar, digan lo que digan... yo no puedo
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